Del presentismo al telepresentismo: cómo evitar el efecto burnout

May 17, 2021

telepresentismo

El síndrome del trabajador quemadoo síndrome del burnout siempre ha sido una preocupación para los responsables de los departamentos de Recursos Humanos. Con el notable incremento del trabajo en remoto en el next normal, esa preocupación se mantiene, tomando una nueva dimensión. Es necesario vigilar el tecnoestrés, además de minimizar el impacto negativo del e-presentism o telepresentismo. 

Del mismo modo que el presentismo analógico supone un lastre para la productividad real, la sensación de conexión permanente y de mantener una disponibilidad 24/7 puede derivar en una dinámica de burnout. Desde el mes de mayo de 2019 la OMS reconoce oficialmente que el estrés laboral afecta negativamente a la salud psicológica y física de los trabajadores. Por otro lado, la propia OMS estima que una de cada cinco personas sufrirá alguna afección relacionada con su salud mental, en la realidad post pandémica. El doble de las que se registrarían en una situación normal.  

Usar la tecnología para gestionar objetivos y sortear el telepresentismo

Aunque resulte paradójico, la digitalización puede ser la solución, para minimizar el impacto negativo del presentismo virtual. Sobre todo a la hora de vincular la productividad al Management by Objectives, que reduce el tiempo conectados y la sensación de estar disponibles y en línea sin resultar por ello necesariamente útiles a los objetivos estratégicos. 

El uso de un software de RRHH también permite desarrollar una dinámica de comunicación interna que disminuya la sensación de aislamiento y soledad. Así como atenuar la incertidumbre por enfrentar una situación disruptiva al compartir metas, soluciones y preocupaciones con el resto del organigrama. 

Resulta legítimo el temor a una traslación del presentismo al entorno virtual. No es descartable que se estén manifestando algunos casos. No obstante, la gestión de RR.HH. a distancia puede mantener el telepresentismo a raya. 

Evaluar el desempeño con KPIs

Más allá del tiempo de conexión o la disponibilidad virtual, la evolución de los proyectos, y por tanto la productividad del empleado, debe vincularse a ítems de medición relacionados con objetivos estratégicos claros y con hitos en el timeline. La telepresencia no debe ser uno de esos indicadores de rendimiento. 

Crear una comunicación fluida

A través de canales informales que permitan compartir sensaciones, obstáculos y soluciones en el flujo de trabajo remoto. Esto reduce significativamente la sensación de estar enfrentando en solitario situaciones que, en realidad, son similares para otros integrantes del equipo. 

Favorecer la conciliación

Las herramientas de gestión de RR.HH. a distancia permiten establecer modelos de trabajo, horarios, turnos y rotaciones que sumen, a la hora de alcanzar los objetivos. Gracias a ellas podemos establecer una dinámica de funcionamiento que se dirija hacia la conciliación de la vida privada, y no hacia el «secuestro» de la totalidad del tiempo disponible de los trabajadores. 

Aunque el telepresentismo es un riesgo, la utilización combinada de software de gestión de RR.HH. con una apropiada política corporativa de «derecho a la desconexión» puede alejar el fantasma del burnout de tu organización.